Combatiendo la soledad en Corea del Sur.
- Hallyu Colombia
- 9 jul
- 3 min de lectura
Por: catalina Gomez
En Colombia, gestos cotidianos como el “veci” en una tienda de barrio reflejan cercanía, confianza y una conexión espontánea entre las personas. Sin embargo, esta realidad contrasta con lo que ocurre en países como Corea del Sur, donde la soledad se ha convertido en un problema social significativo que ha requerido la intervención del Estado.
Desde marzo de 2025, en Seúl se implementó una estrategia innovadora para combatir el aislamiento social: la creación de “tiendas de conveniencia acogedoras”. Inicialmente, se esperaba que estos espacios recibieran alrededor de 5.000 visitantes al año, pero la cifra superó todas las expectativas, alcanzando aproximadamente 20.000 visitas en su primer año.

Este fenómeno responde a una problemática profunda. Un estudio de 2022 reveló que cerca de 130.000 jóvenes entre los 19 y 39 años viven en condiciones de aislamiento social o permanecen confinados en sus hogares. Además, casi el 40% de los hogares en la capital son unipersonales, una cifra que ha generado preocupación en el gobierno, especialmente en un contexto de caída en las tasas de natalidad y matrimonio.
La BBC visitó uno de estos espacios y encontró personas de distintas edades —jóvenes y adultos— compartiendo actividades sencillas como ver películas, sentados en bancos o en pufs. El ambiente está diseñado para ser cálido y acogedor, similar al de una cafetería, donde el ramen juega un papel simbólico. Como explica una visitante, este alimento representa confort y cercanía en la cultura surcoreana.
Mientras esperan a que su comida esté lista, los asistentes completan una breve encuesta sobre su estado emocional y sus condiciones de vida. Esta información permite identificar y acompañar a personas en riesgo de aislamiento.
El contexto de este problema está ligado a la transformación acelerada de Corea del Sur. En pocas décadas, el país pasó de ser una sociedad agraria afectada por la guerra a una economía altamente desarrollada. Este cambio trajo consigo modificaciones en la estructura familiar: de hogares numerosos con seis u ocho hijos, se pasó a núcleos mucho más pequeños, en gran parte debido a la migración hacia las ciudades.
Factores como el alto costo de la vivienda, el aumento de los precios y las exigentes jornadas laborales han llevado a muchos jóvenes a rechazar el matrimonio y la paternidad. Al mismo tiempo, la población envejece y muchos adultos mayores experimentan abandono, ya que sus hijos enfrentan dificultades para acompañarlos.

Uno de los aspectos más alarmantes ha sido el aumento de las llamadas “muertes en soledad”, casos en los que personas fallecen en sus hogares sin que nadie lo note durante días o semanas. Esta situación impulsó a las autoridades a tomar medidas urgentes.
Inicialmente, se creó una línea telefónica de ayuda donde las personas pueden conversar durante aproximadamente 40 minutos con consejeros sobre cualquier tema. Posteriormente, surgieron estos espacios físicos como una extensión de la estrategia, brindando lugares seguros donde las personas pueden interactuar sin sentirse juzgadas.
Además, la elección del concepto de “tienda de conveniencia” no es casual. Se buscó evitar el estigma asociado a la salud mental, especialmente fuerte en Corea del Sur, y presentar estos lugares como espacios cotidianos y accesibles.
Este tipo de iniciativas no es exclusivo de Corea del Sur. Países como el Reino Unido, que en 2018 designó un Ministro de la Soledad, y Japón, que creó una agencia para enfrentar este problema, también han reconocido el impacto del aislamiento social, agravado en muchos casos por la pandemia de COVID-19. En Japón, incluso existe un término hikikomori para describir a las personas que se retiran completamente de la vida social.
En conclusión, mientras que en contextos como el colombiano la interacción social sigue siendo cercana y espontánea, en Corea del Sur el Estado ha tenido que diseñar estrategias innovadoras para reconstruir esos vínculos, evidenciando cómo los cambios económicos y sociales pueden transformar profundamente la forma en que las personas se relacionan.



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